Cuandma.
Así como hay algún Gobierno autonómico que hace y deshace sin seguir necesariamente la estela del Presidente Rajoy y sus recortes necesarios porque cometieron el error de no estar al tanto del verdadero déficit ¿?, alguna que otra Corporación Municipal podría intentar suavizar el gran peso para el ciudadano creando, inventando fórmulas o echándole “un par”. Puesto que en cada municipio el déficit es diferente, la carga añadida debería estar entre cero y una cantidad mínima que acabara siendo una pequeña contribución contra los desmanes externos que hayan podido repercutir en su Ciudad.
En los tiempos que corren, donde ya los despidos masivos y no tan masivos están a la orden del día. Donde lo justo en materia laboral oscila como un péndulo, -nervioso-, entre lo razonable y lo inadmisible, aparece la solidaridad en otros campos junto con el ánimo por mantener tradiciones que son historia. Me estoy refiriendo a la Falla Municipal de este año en Paterna. El Ayuntamiento no encuentra patrocinadores, cómo estará el tema, y corría el peligro de que el municipio se quedara sin su falla. Y sus Falleras Mayores sin sus tradicionales lágrimas de la Cremà.
Cuando este ejemplar salga a la calle quedará un día para la, siempre vituperada, jornada de reflexión y tan sólo dos para la cita con las urnas. Tan sólo dos días para que entre todos decida- mos qué Partido o Partidos van gobernar en los próximos 4 años. Qué políticos de los que nos ha presentado y de- cidido cada fuerza electoral van a ocupar el banco azul del Congreso de los Diputados, el resto de los escaños y los asientos del Senado. Cuántos componentes de las diferentes listas electorales seguirán siendo “Señorías”, pasarán a ser “Señorías” o dejarán de serlo.
Acaba de pasar el día de “Difuntos”. Los cementerios han sido cubiertos de flores, las lápidas y tumbas limpiadas hasta la exageración y alguna que otra blanqueada con lejía,- producto de toda la vida-, que quita el verdín que las cubre y muestra claramente lo que en ellas está escrito. Letras que permiten saber quién está en cada sitio y quién ocupa cada hueco, a veces, cavado por los suyos.