El día 29 ¡huelga genera!: ¡¡tachán!!, ¿y?. ¿Desde cuándo un sindicato que se precie convoca una huelga general con dos meses de antelación fijándola para una fecha posterior a la aprobación de la ley contra la que se intenta movilizar al personal?. A toro pasado todos somos muy valientes y corremos detrás de él.
Se podrá aceptar (¡ya qué van a hacer!) que se recorte el sueldo a los funcionarios, pero que se recorte el número de ellos en áreas como el de la Salud es inadmisible, intolerable e incluso peligroso para el paciente. Me refiero a que, al parecer, en el Centro de Salud de El Clot es un vigilante de seguridad el que vuelve a encargarse de dar las citas médicas y de la recepción y distribución de los pacientes los fines de semana.
La Conselleria de Educación tiene pensado reducir en un 64% la asignación a los Centros musicales y por consiguiente a las Bandas de música. Justo el otro día tapeaba en Úbeda con un músico de los de toda la vida. Elogiaba este amigo la tradición, calidad, importancia y aportación de las innumerables Bandas de la Comunidad Valenciana a la música en general.
Hablábamos de que los Centros musicales y las Bandas valencianas eran el mejor germen, el mejor caldo de cultivo para mantener, dignificar y agrandar la música en general. Sois “un ejemplo“, comentó.
La crisis está ahí y el que no se entere o bien es bastante “gili” o son de los que pase lo que pase a él nunca le afecta y el sabrá porqué.El caso es que pese a la situación aún hay gente que sale de vacaciones o bien porque ya tenía el billete comprado y no lo van a tirar o porque reduce sus pretensiones y se va al pueblo a casa del cuñado, la suegra o el amiguete de toda la vida. Hay que buscarse la vida porque con la que está cayendo si encima te quedas en casa con el ventilador a toda marcha, te puede entrar la depresión pre vacacional que si luego la sumas a la post vacacional te suicidas con efecto “retroactivo”.
Ha acabado el Mundial, España ha quedado la primera en el espectacular y opiáceo deporte llamado “Fútbol”. En otras especialidades no tan deportivas está bien situada (pero al revés) y sirva de ejemplo el segundo lugar económico que ocupamos detrás de Grecia y a la que espero no alcancemos nunca. Quizá aquí sí que nos ayuden los árbitros europeos.
En estos tiempos de crisis a uno le vienen a la cabeza distintas formas de ahorrar, de suprimir caprichos no necesarios y un largo etcétera para sobrevivir al “merder” económico en el que nos han metido tanto los mercados financieros como el Gobierno de este país y la dejadez de su oposición. Y en ese intento de encontrar soluciones milagrosas que nos permitan llegar a fin de mes, también acude a la memoria situaciones vividas de cerca que me irritan de manera especial. Me refiero a la mentalización (no hay mas huevos) de aquellas personas que siguen queriendo lo mismo o más que antes porque al parecer no van con ellos los tiempos que corren o nos hacen correr.
En tiempos como los que corren, en épocas como la que estamos viviendo, el ser humano agradece poder soñar despierto disfrutar el sueño de los demás al contemplar cómo personas con algún tipo de discapacidad física, psíquica o sensorial unen emoción, expresión, superación y arte sobre un escenario dejando atrás las limitaciones que la vida y la sociedad en la que viven les puedan estar poniendo. Me estoy refiriendo como ya saben al festival de artes escénicas y discapacidad que se celebró la semana pasada en el Teatro Antonio Ferrandis.
Uno ya se irrita por poco pero aún es sensible a abusos, robos y estafas consentidas. Y estafa, robo y abuso es lo que realizan determinadas empresas que te mandan mensajes al móvil para que te descargues esto o aquello. Si aceptas pagas y si no, no aunque siempre te preguntas quién le ha dado mi número. Hasta aquí todo bien. La estafa y el robo viene cuando te cobran por enviarte ese mensaje, algo que tú no has pedido, 1,20 euros + iva por mensajito.
Hace unos días titulé esta columna con aquel ¡Qué país!. Hoy podría hacer lo mismo. Se filtran las cifras del paro, eso parece, de las ganas que se tiene de dar una noticia esperanzadoramente creíble. Se recurren autos judiciales para que, eso parece, no se publique la lista de imputados en un caso claro de corrupción.
Cada día se utilizan más términos como “la derecha y la izquierda”, como la mejor y única estrategia de márketing político.