En un escrito que están repartiendo explican que la reducción de personal “incrementará la saturación de las consultas y las listas de espera”, se cobrará la tarjeta SIP a 3 euros, la asistencia a enfermos mentales se privatizará o se reducirá el cambio de pañales para las personas que lo necesiten. “La sanidad pública está en peligro, los recortes reducen calidad asistencial, lo que puede costar vidas”, añaden.
Esta protesta se enmarca dentro de las movilizaciones que están llevando profesionales de la sanidad de toda la Comunidad en contra del decreto propuesto por el Consell.
En la Asamblea del Colegio de Médicos que se celebró ayer propusieron a la Conselleria que antes de aplicar el tijeretazo a las nóminas de los médicos se recorten los privilegios de los diputados, ya que los recortes propuestos por el Consell también afectan al sueldo de los profesionales y hay casos en los que la reducción llega a 500 euros.
Las medidas que se han anunciado tienen por objeto reducir el gasto sanitario y el conseller del área ha cifrado el ahorro en 550 millones de euros. Unos recortes que trabajadores y sindicatos consideran que causarán un grave perjuicio a la población, ya que se verá afectada la calidad y la cantidad de las prestaciones sanitarias y deteriorará las condiciones laborales y retributivas del personal.