Compromís per Paterna denuncia que “el ayuntamiento ha decidido empezar el curso discriminando a los valencianoparlantes, puesto que la persona que atiende el teléfono de información lo hace en castellano y dice que no entiende el valenciano. Así, con este cambio en su política lingüística, Lorenzo Agustí deja de lado a todos los vecinos que piden ser atendidos en valenciano y, además, está incumpliendo su propio Reglamento Municipal de Uso y Promoción del Idioma Valenciano”.